sábado, 4 de abril de 2015

La ambigua sonrisa de Cynthia, la abandonada mujer de Lennon.

Fuente: elmundo.es por Conxa Rodríguez
Cuando en 2005 Cynthia Lennon publicó John, una biografía del legendario Beatle, llevaba 37 años divorciada del cantante y
él, 25 muerto. Así y todo, ella podía atestiguar el relato biográfico -nada de nuevo, aparte de estar escrito en primera persona del singular-. Dijo sin tapujos que el libro era una fuente de ingresos porque Yoko Ono administraba el legado de John y que esperaba que su hijo Julian superara sus problemas con las adicciones para darle su parte. En apuros económicos, Yoko echaba un cable, pero en cuentagotas. Entonces Cynthia ya tenía un chalet en Mallorca donde pasaba largas temporadas porque el clima de allí le encantaba. Allí ha muerto este miércoles de un cáncer a los 75 años.

Hace nueve años, Cynthia desprendía el resentimiento de mujer abandonada y mostraba su firmeza en vencerlo. En ese intento vivió desde su divorcio en 1968. Conoció a John en 1957 en la Escuela de Arte de Liverpool, se casaron en 1962 y tuvieron a Julian en 1963. Cuando The Beatles despegaron, ella sabía que John le era infiel, pero soportaba las infidelidades pasajeras. Pasajeras hasta mayo de 1968, cuando descubrió a John y Yoko en la cama de la casa familiar.

Cynthia intentó rehacer su vida sin éxito; un fracaso detrás de otro con el famoso apellido Lennon, que pesaba como una losa al mismo tiempo que abría puertas. En 1970 se casó con el italiano Roberto Bassanini, cuyo matrimonio duró hasta 1973; en 1976 contrajo matrimonio con John Twist. En 1981 conoció a otro de Liverpool, Jim Christie, del que se enamoró. Divorciada de Twist, convivió con Christie hasta 1998. Jim era su mánager y juntos lanzaron un perfume Woman que no les infló las cuentas bancarias. Abrieron varios restaurantes con el nombre Lennon y menús con sargento pimienta y platos que remitían a la discografía de The Beatles. En 1995 incluso grabó el disco Those were the days (Esos fueron los días), producido por Paul McCartney, que no logró colocarse en la lista de ventas. Llegó a vender en subastas cartas y objetos de su marido.

Cynthia decía en 2005 que "John forma parte de mi vida y aunque todos nos hemos tenido que adaptar a otras situaciones no podemos borrar el pasado". Tras tres matrimonios y una pareja de 17 años, en el 2002 se casó con Noel Charles, de quien enviudó en 2013.

Siempre tuvo ojeriza a Yoko Ono aunque en los últimos años colaboró con ella en actos de reconciliación pública: poses para fotos en beneficio de todos. En el 2010 hicieron de Fuenteovejuna en una exposición de fotos de Julian en Nueva York dando a entender -y así fue- que Yoko Ono les daba el visto bueno y les adjudicaba el pedazo de la herencia que les tocaba. Con motivo del que hubiera sido el 70 cumpleaños de John, se volvieron a reunir. La sonrisa de Cynthia ante las cámaras, como en las entrevistas de 2005, era a menudo ambigua, triste y alegre a la vez.