lunes, 1 de diciembre de 2014

El gran hombre detrás de los Beatles.

Fuente: lanacion.com.ar por Francia Fernández
La historia es conocida. A fines de 1961, Brian Epstein regentaba la tienda NEMS, que sus padres tenían en la calle Great Charlotte de Liverpool, cuando un cliente preguntó por
My Bonnie, un single que los Beatles habían grabado en Alemania y que no figuraba en su catálogo. Como The Cavern Club, el local donde tocaba la banda, quedaba a la vuelta de la esquina, decidió ir a preguntarles. Ahí estaban, en plena presentación. "Fue un nuevo mundo para mí. Me impactó su música, ritmo y sentido del humor. Y luego, cuando los conocí fuera del escenario, me impactaron de nuevo por su carisma", dijo Brian. A poco andar, se convirtió en el manager de la banda. Y así comenzó todo.

Epstein es la estrella de la novela gráfica The Fifth Beatle: the Brian Epstein Story, que escribió Vivek J. Tiwary y que, a la tercera semana de su edición, trepó al número 1 de los bestsellers de The New York Times. El libro, que publicó la editorial Dark Horse a fines de 2013, cuenta con las magníficas ilustraciones de Andrew C. Robinson (Starman) y Kyle Baker (Plastic Man), y va camino a convertirse en una película. Se trata de una verdadera joya para fanáticos, además de un relato poético sobre la travesía de un hombre que, aparte de cambiarles la vestimenta y los peinados a los Beatles, estaba determinado a hacerlos famosos, mientras lidiaba con sus propios demonios. Es la primera vez que Paul McCartney, Ringo Starr, Olivia Harrison y Yoko Ono están de acuerdo en ceder los derechos de las canciones para un film. "Creo que Paul y Ringo sintieron que era una historia que necesitaba ser contada. Además, les gustó el guión, que lo estoy escribiendo yo", comenta Tiwary al teléfono desde Nueva York, y admite que, en una carta, Paul le dijo cuánto había disfrutado del cómic sobre Epstein.

Descendiente de una familia indoamericana, Tiwary (41) tenía inclinaciones artísticas y soñaba con trabajar en la industria del entretenimiento, algo que iba contra lo que se esperaba de él, ya que, por tradición, debía ser abogado o ingeniero. Mientras cursaba materias en la Wharton School of Business decidió estudiar como caso El negocio los Beatles. "Tenía 23 años. Crecí escuchándolos en casa, así que era un fan. Como mucha gente, estaba fascinado con la banda, por lo que representaron para el mundo, por su música, que es fantástica, pero me interesaba también el lado humano: cómo habían llegado a convertirse en lo que fueron, y fue entonces cuando Brian Epstein apareció más claramente. Él, que era judío, homosexual y provenía de un lugar entonces desconocido llamado Liverpool. Era un outsider, que trataba desesperadamente de encajar. Esos elementos me atrajeron", cuenta Tiwary, que en los 90 trabajó en el sello discográfico Mercury y que luego fundó su propia compañía, Tiwary Entertainment Group (TEG), con la que produjo exitosos espectáculos en Brodaway.

Como no había información suficiente, Vivek se lanzó a una investigación de casi dos décadas que, de algún modo, continúa, "porque no falta alguien que aparece y me aporta algún nuevo dato", dice. A lo largo de ese tiempo se entrevistó con miembros de la familia Epstein y con amigos cercanos de Brian, como Nat Weiss, abogado de los Beatles en los Estados Unidos, que era su confidente, y que está presente en algunas escenas del cómic. También se reunió con Sid Bernstein, productor musical y promotor de conciertos que se interesó por llevar a los Beatles a los Estados Unidos, en 1963.

Este año se cumplieron 80 del nacimiento de Eppy, como llamaban los Beatles a su representante, que a su vez se refería a ellos como los pibes. Atractivo, elegante, correcto, era un tipo intuitivo e histriónico, según lo definió Lennon, y que para decepción de su familia judía de clase media soñaba con ser diseñador de modas.

The Fifth Beatle. es, de cierto modo, el retrato de una época. "Los años 60 significan diferentes cosas para distintas personas. 1967, el año de la muerte de Epstein, por ejemplo, puede estar asociado con el amor libre, la alegría y la experimentación con drogas, o con San Francisco. Pero ser un homosexual no tiene que haber sido fácil entonces. En los 60, dos hombres tomados de la mano podían ir a prisión. Él tenía un sueño, era un gay que quería convertir a una banda de cuatro chicos de Liverpool en una forma de arte. Muchos tienen que haberle dicho ¿qué? Imposible. La gente como vos no hace eso. Sin embargo lo hizo, se convirtió en el emprendedor más importante de Liverpool y en el manager de los Beatles. Me impresionó todo lo que debió superar como profesional y como persona, porque era un paria", analiza Tiwary.

Una escena de su novela gráfica retrata el famoso viaje que hicieron Brian y John a Barcelona. Fueron doce días que pasaron juntos, mientras Paul, George y Ringo estaban en Tenerife. Entonces hubo rumores de que Epstein estaba embelesado con John, aunque este último negó cualquier tipo de contacto carnal. Vivek cree que sólo fue una cuestión platónica. "El tema no era sólo John. Es fácil imaginar que Brian se sentía atraído físicamente hacia todos los Beatles. Era un fan y estaba encantado; los observó bien. Después de todo fue quien les proveyó la manera de mostrarse a los demás... Él sabía qué podía gustarles de ellos a las chicas y también a los chicos, y lo explotaba."

Nacido como hijo mayor en tiempos de pleno antisemitismo, de los que dio cuenta en su autobiografía A Cellarful of Noise, de 1964, Epstein se alistó en la armada a los 18 años, pero fue apartado, después de diez meses, por ser considerado emocional y mentalmente no apto. Otro tanto ocurrió en la Royal Academic of Dramatic Arts de Londres, en la que sus padres le permitieron estudiar, por recomendación de un psiquiatra a quien confesó su homosexualidad y que le recetó sus primeras pastillas, entre otras cosas, para apaciguar sus inclinaciones. De la escuela teatral (donde fue compañero de Peter O'Toole) salió en menos de un año: lo arrestaron por importunar en los baños públicos de Swiss Cottage, el distrito donde está la academia.

De vuelta en Liverpool, su padre, dueño de una mueblería, lo destinó a otra tienda de la empresa familiar recién inaugurada. Fue entonces cuando conoció a los Beatles, con quienes acordó un contrato de cinco años en casa del baterista Pete Best (luego reemplazado por Ringo Starr), en enero de 1962. Se dice que, en realidad, Epstein nunca firmó el documento, permitiendo así la opción de que el grupo se desvinculase en cualquier momento.

"Si alguno era el quinto beatle, ese fue Brian Epstein", reconoció Paul McCartney a la BBC, en 1997, mientras que Lennon había declarado poco después de la muerte del representante: "Él era uno de nosotros". Cuando se hizo cargo del grupo, Epstein los convenció de que no comieran ni bebieran en el escenario, pero que sí mantuvieran los juegos de palabras y el sentido del humor del que hacían gala. También se cansó de golpear puertas para conseguir un contrato para el conjunto. Finalmente, luego de que los rechazaran los principales sellos, consiguió una audición con George Martin en Parlophone, subsidiaria de EMI. El resto es historia conocida.

Epstein luchaba contra la adicción a las pastillas para dormir y otros barbitúricos, incluso se internó en una clínica durante la grabación de Sgt. Pepper's, en junio de 1967. Lo encontraron muerto el 27 de agosto de aquel año, en su casa londinense próxima al Palacio de Buckingham, por una sobredosis accidental de barbitúricos. Tenía 32 años.

Su muerte afectó de manera feroz a los Beatles, que se separaron tres años después. Como Lennon dijo en una entrevista con Rolling Stone, en 1970, eso marcó el principio del fin: "Supe que estábamos en problemas entonces. Pensé: la hemos jodido".

El cómic de Tiwery ya cuenta con distribución en Francia, Alemania, Suecia, Holanda y Brasil, y con una versión en castellano que edita Panini para España. Mientras se rumorea otra biopic, con la producción de Tom Hanks y el protagónico de Benedict Cumberbatch, Vivek espera que su cinta, que cuenta con la producción de Bruce Cohen (Belleza americana, Milk), esté lista para 2016. Y por ahora prefiere no dar nombres sobre el director o el protagonista.

Para Tiwary, Brian Epstein comienza a ocupar el lugar que se merece: "Este año entró en Hall of Fame; en Liverpool tiene una sala con su nombre (The Epstein Theatre) y hay una obra sobre él en Londres (Epstein, the man who made The Beatles)". Al quinto beatle le llegó la hora del reconocimiento total.