viernes, 14 de noviembre de 2014

La cara oculta de las canciones: ‘Rock lobster’, o cuando los B-52′s reactivaron a John Lennon.

Fuente: efeeme.com por Héctor Sánchez
Fred Schneider no comía langosta, pero este crustáceo sirvió para componer ‘Rock lobster’, la carta de presentación de los B-52’s y la canción que hizo que John Lennon regresara al
mundo de la música tras cinco años de retiro.

Con tan solo cuatro años, Fred Schneider decidió que no quería volver a comer crustáceos. El pequeño Fred había ido con su familia a pescar centollos. Aquello podía ser otro pasatiempo familiar, pero Schneider quedó traumatizado cuando descubrió que después de cazar a estos animales, los zambullían en agua hirviendo cuando todavía estaban vivos. Así que nada de centollos ni de crustáceos en general. Varios años después, Fred Schneider se encontraba en una local de Atlanta en cuyas paredes había fotografías que le llamaron la atención: “Estaba en una discoteca que tenía fotografías de langostas y de niños jugando a la pelota”. Schneider también recordó que un proyector mostraba una sucesión de imágenes de varias langostas sobre parrillas y estas fotografías le dieron una idea: “‘Rock lobster’ sonaba a un buen título para una canción”.

Schneider había formado una banda con sus colegas de Athens, en el estado de Georgia; le acompañaban Kate Pierson (voz, órgano y bajo), Keith Strickland (batería) y los hermanos Cindy Wilson (voz, percusiones y guitarra) y Ricky Wilson (guitarra). Desde el principio, el grupo llamó la atención por su ropa pasada de moda y sus colores chillones. En pleno estallido de crestas de punk, ellas llevaban peinados sacados de otra época. B-52 no solo era el nombre de los aviones bombarderos empleados por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, también se conocía así un corte de pelo cincuentero en forma de colmena que parecía el morro del mismo avión. Así que Kate Pierson y Cindy Wilson incorporaron ese peinado, y la banda también se quedó con el nombre de los B-52’s. Su debut como grupo tuvo lugar el 14 de febrero de 1977, durante una fiesta de San Valentín.

Los B-52’s se subieron a la Nueva Ola con su aire kitsch, su ambiente festivo, sus letras alocadas y su mezcla de rock and roll primigenio con sonidos futuristas. Se definieron a sí mismos como “una pequeña y estrafalaria banda de música de baile” y no pudieron estar más acertados. ‘Rock lobster’ funcionó como una carta de presentación perfecta para el grupo. De entrada, la letra no tenía ningún sentido. En una fiesta celebrada en una playa, se van sumando varios animales marinos, algunos reales y otros imaginarios. Como indica el título, la estrella del guateque playero es la langosta. Durante la presentación de los personajes, Pierson y Wilson simulan los ruidos que estas criaturas hacen. Por supuesto, estas imitaciones son bastante libres y probablemente ningún biólogo marino les daría su visto bueno. Para la canción, con un ritmo surfero clásico, los B-52’s emplearon un órgano Farfisa y no utilizaron bajo, sino que lo sustituyeron por el sintetizador de Kate Pierson. En 1978, la canción fue lanzada como single por la discográfica DB Records. Su dueño, Danny Beard, era colega de los músicos y quiso echarles una mano: “Era un gran disco y un gran grupo y me llevó a la idea equivocada de que tener un sello discográfico era fácil”. No obstante, se vendieron 2.000 copias del tema y rápidamente se convirtió en un éxito dentro del circuito “underground”. Poco después, los B-52’s actuaron en el CBGB, como los principales grupos de punk y new wave del momento.

Cuando las grandes discográficas descubrieron la frescura del grupo, les echaron el anzuelo y los B-52’s firmaron un contrato con Warner para Estados Unidos y con Island para Europa. El álbum debut se llamó como ellos y se publicó en 1979. Su primer single fue, como no podía ser de otra manera, ‘Rock lobster’. Aunque no era exactamente la misma canción, ya que existen diferencias entre la versión de DB y la versión de Warner. La de DB tiene un ritmo más rápido, mientras que la de Warner es más larga, llegando a los 7 minutos, e incorpora versos nuevos.

El lanzamiento de la canción coincidió con el retiro musical de John Lennon. Después del nacimiento de su hijo Sean en 1975, el ex Beatle decidió hacer un paréntesis en su carrera para dedicarse a las labores familiares. En el 79, Lennon escuchó ‘Rock lobster’ en una discoteca en las Bermudas y los gritos de Cindy Wilson en la canción le recordaron a la música de Yoko Ono. No era casual, ya que Wilson se había fijado precisamente en Ono, como explicó el batería Keith Strickland al reconocer que al final de la canción “Cindy da un grito inspirado por Yoko Ono”. Para Strickland, ‘Rock lobster’ fue el detonante del regreso de John Lennon con “Double fantasy” (1980), aunque según el batería, Lennon se encontraba en otras islas: “John lo oyó en una discoteca en las Bahamas y llamó a Yoko y le dijo: ‘Desentierra el hacha, ya están listos para volver a escucharnos’. Yoko dijo que ella y John estuvieron escuchándonos las semanas antes de que él muriera”. No es que los B-52’s fueran de sobrados, incluso Yoko Ono confirmó esta anécdota: “Al escuchar a los B-52’s, John dijo que se había dado cuenta de que había llegado mi momento. Así que él pudo grabar un álbum a medias conmigo sin que nos criticaran como lo habían hecho hasta entonces”. Así fue como los B-52’s inspiraron la vuelta de John Lennon; no estaba nada mal para un grupo que acababa de comenzar.