viernes, 14 de noviembre de 2014

Una guitarra para cuatro Beatles.

Fuente: laopiniondemurcia.es por Ángel H Sopena.
La 34ª edición del Cartagena Jazz Festival llega a su ecuador con un despliegue de voces femeninas, algunas novísimas, y la presencia de un héroe de la
guitarra indiscutible: Al Di Meola. El guitarrista estadounidense de jazz Di Meola, de origen italo-americano, es uno de los grandes representantes de la fusión jazzística. Al di Meola siempre se ha movido entre la fusión y el jazz menos ortodoxo, desde los míticos Return To Forever, junto al conocido pianista Chick Corea, hasta el no menos histórico trío formado con los también guitarristas John McLaughlin y Paco de Lucía, el insuperable grupo de guitarra conocido como El Trío, que deslumbró a millones de espectadores.

Su status como héroe de la guitarra es indiscutible. Un maestro de las cuerdas reconocido por el público y nombrado en innumerables revistas de guitarra en las pasadas cuatro décadas. Di Meola ha permanecido los últimos veinte años explorando la música de otras culturas y, al mismo tiempo, manteniéndose fiel a sus raíces como guitarrista, centrando su atención especialmente en la música latinoamericana, aunque siempre ha tenido a los ingleses como su máxima inspiración, algo que choca escuchando cualquiera de sus múltiples trabajos editados, tanto en solitario como con diferentes bandas. Sin embargo, han tenido que pasar varias décadas, durante las cuales se ha labrado una reputación como magnífico compositor y terrorífico guitarrista (terrorífico en el sentido de que eso es lo que suelen sentir los que se aproximan por primera vez a una partitura suya), para que se haya decidido a meterse en el estudio y versionar a The Beatles.

El pasado año salió a la luz tan ansiado proyecto, con el larguísimo título de All Your Life: A tribute to The Beatles recorded at Abbey Road Studios, London. Las grabaciones se realizaron en tres partes: mayo y noviembre de 2012 y febrero de 2013. Di Meola no quiso colaborar con nadie más (a excepción del percusionista Hernán Romero, también coproductor del disco); tenía que ser él quien lo grabara todo. Para ello, contrató los servicios de los míticos estudios Abbey Road, clave en el desarrollo del sonido de los Beatles. Casi una sola guitarra por tema, tocada con una precisión robótica y una polifonía inexplicable para haber sido ejecutada con púa, como el más virtuoso de los guitarristas de flamenco o clásica.