martes, 14 de octubre de 2014

La Historia de My Sweet Lord.

Fuente: primerplanoweb.com.mx por Julio Antonio Rojas Rodríguez
No sólo el grupo cantante en sí tienen su historia, también las canciones, que en algunas ocasiones son éxito y en otras no, pero de que han dejado en huella en mi vida, lo han hecho y hay veces que
me dan ganas de hablar, no sólo del intérprete, sino de la canción misma.

                Es por ello que el tema a tratar esta vez, es el de la melodía que recuerdo haber escuchado cuando tenía entre 8 y 9 años, esta es la llamada “My Sweet Lord”, una canción que tiene una historia tras de si, y es de las primeras que escuché de el exBeatle Geroge Harrison, que dicho sea de paso, es el de los integrantes de esta banda que más me gustaba, pues era el guitarrista y requintista de esta grupo y uno d eos mejores del rock de los sesentas y setentas.

                Bueno como ya es costumbre en mi, estaba yo viendo unos videos por internet y se me vino a la mente esta melodía y la busque para poder verla y oírla, fue de ahí que me vino  la mente investigar y saber más de esta melodía, pues en los tiempos que antes ya había dicho, era de mis favoritas.

                Entonces, para saber más y comenzar a hablar de esta canción, es que  trataré hacerlo desde el principio: “My Sweet Lord” es una canción del famoso músico británico George Harrison, la cual fue un exitazo en el Reino Unido y está incluida en el espectacular disco triple lanzado por el exBeatle en 1970 titulado All Things Must Pass.

                La letra de la canción trata sobre el Dios hindú llamado Krishna aunque muchos la consideraban como el primer himno religioso que no ofende a ninguna religión , ni pregonaba ninguna específica, aunque pueda sonar contradictorio.

                Originalmente Harrison había escrito este tema para Billy Preston quien había estado meses antes tocando su teclado junto a The Beatles en la sesión musical Get Back. La idea de George era que este tema formara parte del disco “Encouranging Words” que Preston estaba grabando.

                Fue escrita en 1969 cuando ambos músicos se encontraban en Dinamarca, pero fue grabada en Londres y fue colocada dentro del disco de Billy. Pero Harrison también decidió grabarla para su primer disco como solista que venía ya programando.

                Cuando se lanzó el sencillo que incluía esta canción, este rápidamente encabezó los Charts a ambos lados del Atlántico siendo un éxito de ventas lo cual también ayudó bastante a la promoción del disco que igualmente llegó a los primeros lugares en Estados Unidos y el Reino Unido y tuvo seis discos de platino.

                El 2002 la canción volvió a llegar al número uno de las listas del Reino Unido debido a la reedición del disco que se publicó en enero de dicho años después de la muerte de Harrison por causa de un cáncer.

                Después de un poco de su historia, conozcamos más fondo la canción. Si escuchamos atentamente la letra de este tema nos damos cuenta que en los coros del fondo se repite la palabra “Aleluya” que es muy usada en los cánticos cristianos y alabanzas judías.

                Más tarde, el coro de fondo interpreta partes de un mantra hindú en dos oraciones: Hare Krishna / Hare Krishna / Krishna Krishna / Hare Hare / Hace Rama / Hace Rama... Esta oración que es parte del Vaisnava Hindú era muy usada por Harrison en su vida diaria ya que él era un devoto a esta religión.

                Tambien podemos escuchar otros cánticos como: Gurur Brahma, gurur Viṣṇur, gurur devo Maheśvaraḥ. Este mantra es cantado por los hindúes antes de comenzar cualquier acción y también antes de cantarle himnos a Ganesha y Sarasvati.

                Quizás toda esta mística religiosa que trae la letra del tema fue lo que gustó en la gente, que por aquella época estaba marcada por la búsqueda de la paz mundial, la vida basada en la paz y el amor, por ello esta canción marcaba esos deseos en su mensaje lírico.

                Pero cuando todo parecía color de rosas para el exBeatle, las cosas se vieron opacadas cuando se enteró que una compañía de Nueva York, llamada Bright Tunes, lo había demandado por plagio musical. Harrison había sido demandado debido a una violación de derechos de autor en “My Sweet Lord”, donde supuestamente imita al sencillo de la banda sesentera The Chiffons llamado “He’s So Fine” que había sido escrita por Ronnie Mack.

                Finalmente fue multado por plagio inconsciente en 1976. Durante el juicio, la corte había aceptado la posibilidad de que Harrison hubiera “copiado subconscientemente” el éxito de The Chiffons como base a su propia canción, lo que utilizó para mofarse del tribunal en su tema “This Song”, publicada en el álbum Thirty Three & 1/3.

                Pero las disputas por los derechos de autor continuaron en la década de los 90, con el antiguo mánager de The Beatles Allen Klein que acabó denunciando a Harrison tras comprar Bright Tunes, la compañía que poseía los derechos de autor de “He’s So Fine”. Finalmente, ya cansado de tantos problemas, Harrison acabaría comprando los derechos de ambos temas, fácil solución.

                Esta canción fue clasificada en el puesto #454 por la revista Rolling Stone en su lista “the 500 Greatest Songs of All Time.” Para mí también es una de las canciones emblemáticas de mi vida y merece estar en un lugar especial dentro de la historia del rock.