jueves, 26 de junio de 2014

10 canciones subestimadas de McCartney. 1ª Parte 1-5.

Fuente: paperblog.com por Mims

¿Qué opináis vosotros? Aquí os dejo esta entrada con las 5 primeras según el autor de artículo.

La idea para esta entrada me surgió por un artículo que leí en un periódico online inglés titulado Las 10 canciones subestimadas de Bob Dylan. El autor daba rienda suelta a sus
preferencias personales y reivindicaba canciones de Dylan que él consideraba excepcionales y que no habían tenido la fama que merecían. Con Macca vamos a hacer lo mismo, hablaremos de aquellas canciones que a nuestro juicio son geniales pero que, al estar ocultas entre sus discos, sólo pueden conocer los fans más hardcore del músico. Creo que podríamos sacar mucho partido a esta sección en un futuro y veo estas dos entradas sobre McCartney como complementarias a los dos rankings que escribimos hace casi un año sobre canciones inéditas y caras B. Es una forma más de reivindicar su obra apartándonos de sus canciones más conocidas.

1. Every Night del álbum McCartney (1970)
El álbum debut de McCartney en solitario destaca por lo irregular que resulta y por contener entre sus surcos una de las mejores canciones de toda su carrera, Maybe I'm Amazed. Sin embargo, pocos se acuerdan de una canción tan soberbia como Every night. El tema del que hablamos fue compuesto por Paul durante unas vacaciones en Grecia cuando aún pertenecía a los Beatles. De hecho, los primeros esbozos de la canción fueron ensayados por el grupo en enero de 1969 con muy poca fortuna. McCartney habla en ella de la depresión que sufrió durante la disolución de los Fab Four y el apoyo que obtuvo de Linda en aquellos momentos. Yo la descubrí en uno de los Oobu Joobu que Macca grabó bastantes años después y siempre le he visto un intenso sabor beatle. Aunque el estribillo pueda pecar de simplista, encaja perfectamente en el sentimiento del tema y no menoscaba el resultado global. Un tema dulce y visceral a partes iguales.
 

2. The Back Seat Of My Car del álbum Ram (1971) 
The Back Seat Of My Car fue el broche de oro para Ram, uno de los trabajos mejor valorados de la carrera de McCartney. La canción fue publicada como single y llegó al puesto nº 39, pero aparece aquí por ser la gran ausente en recopilatorios varios e interpretaciones en directo de años posteriores. El tema surge de la afición de Paul y Linda por viajar sin rumbo fijo, compartiendo origen con otros temas como Two Of Us y Helen Wheels. The Back Seat Of My Car fue presentada a los Beatles también en enero de 1969, pero descartada tanto para el frustrado proyecto Get Back como para el álbum Abbey Road. La canción alterna unas estrofas nostálgicas al piano con potentes secciones orquestales, usando unas melodías que nos recuerdan poderosamente al tono de apertura de You Never Give Me Your Money o la posterior Dear Friend. El propio Lennon se sintió aludido en algunos versos de la canción considerando que hablaba directamente de su relación con Yoko.



3. Little Lamb Dragonfly del álbum Red Rose Speedway (1973) 
Little Lamb Dragonfly es uno de los temas con más potencial comercial de su obra de los setenta, pero uno de los más desconocidos. La canción fue compuesta para Ram, pero desechada y recuperada después para Red Rose Speedway. Algunas fuentes indican que Macca la compuso para incluirla en la banda sonora de la película Rupert And The Frog Song, quizás debido a ese tono de cuento de hadas que la hace tan distinta del resto de temas de Red Rose Speedway. La fuente de inspiración es controvertida, ya que podría venir de la muerte de una oveja en su granja de Escocia o de una retorcida metáfora sobre su conversión al vegetarianismo. En varios versos hay quien encuentra incluso palabras de reconciliación con Lennon después de la trifulca Ram/Imagine. En cualquier caso, hablamos de una canción muy dulce compuesta por dos secciones diferenciadas, un breve tema folk que actuaría como intro llamado Little Lamb y otro mucho más elaborado llamado Dragonfly que se llevaría el grueso del minutaje.


4. Nineteen Hundred and Eighty Five del álbum Band On The Run (1973)
Nineteen Hundred and Eighty Five fue el tema final y culminante de uno de los discos más aclamados de la carrera de McCartney, Band On The Run. La canción de la que hablamos fue grabada en Lagos (Nigeria), al igual que el resto de cortes del álbum, y registrada en sus primeras tomas con el título de Piano Thing. En Londres se hizo después la postproducción, consistente en añadir al último tramo del tema una épica partitura de orquesta que supone además el colofón y cierre para el álbum al completo. La letra es un verdadero galimatias como se puede ver en algunas versiones subtituladas que corren por youtube, incluso parece usarse como mero recurso expresivo en el conjunto global. Hablamos en resumidas cuentas de una canción emocionante y cohesionada gracias a la habilidad de McCartney al piano, instrumento con el cual logra algunos de los momentos más brillantes.

5. Deliver Your Children del álbum London Town (1978)
London Town es un álbum que pasa bastante desapercibido en la discografía de Paul, incluso los fans del músico se suelen olvidar de él a la hora de enumerar lo mejor de su obra. Deliver Your Children es por tanto una canción subestimada en un álbum también subestimado. Grabado a medias entre los estudios Abbey Road y navegando en alta mar a bordo del barco Fair Carol, London Town marca el retorno de Wings al formato de trio y el nacimiento del tercer hijo de PaulDeliver Your Children es una excelente canción compuesta a medias entre McCartney y Laine con cierto aire irlandés en sus melodías. La canción tiene una letra inconexa en sus estrofas, ya que igual te habla de un diluvio amenazante, de una mujer infiel o de un camionero que quiere reparar su vehículo a punta de pistola. Lo que le da cohesión es ese galopante estribillo que habla de cuidar bien de tus hijos y ese golpe final de storytelling que se apunta al final a modo de broma. Soberbio tema que no desentonaría en el White Album de los Beatles.


Continuará...