domingo, 5 de octubre de 2014

George Harrison, el ‘beatle’ más inquieto y espiritual.

Fuente: deia.com por Andrés Portero
George Harrison, aquel barbilampiño jovenzuelo que tenía problemas para entrar en los locales en los que
actuaban The Beatles al inicio de su carrera, confirmó ser el más inquieto y espiritual de los de Liverpool. Siempre a la sombra de Lennon-McCartney, firmó canciones inolvidables y abrió el rock de los 60 a la música hindú. Ahora se edita la colosal The Apple Years 1968-75 (Universal), caja con sus seis primeros discos en solitario, mejorados en sonido, con inéditos y también disponibles de forma individual.

La comercialización en formato físico y digital de The Apple Years 1968-1975 se revela como una operación necesaria porque varios de estos seis discos estaban descatalogados y, además, son totalmente desconocidos para el gran público. Remasterizados digitalmente a partir de las grabaciones originales, se pueden adquirir en solitario o agrupados en una caja de lujo con DVD exclusivo con videos inéditos, un libro de su hijo, Dhani Harrison, imágenes inéditas... Además, sirve para complementar la colección previa The Dark Horse Years 1976-92.

“Feliz y orgulloso”. Así se ha declarado el hijo de Harrison ante esta colección, que ofrece una fotografía reveladora de la personalidad humana y musical de su aita, fallecido de un cáncer en 2001 y un músico siempre minusvalorado ante la voracidad compositiva de Lennon-McCartney. Conviene aclarar que era el “beatle” más técnico, que creó obras maestras como While my guitar gentil weeps, Something o Here comes the sun, descubrió para el rock los sitares y la música hindú, ayudó a los más grandes del rock, fue productor musical y cinematográfico (sin él no existiría La vida de Brian) e integró el supergrupo Traveling Wilburys.

EXPERIMENTACIÓN
La reedición arranca con sus dos primeros discos, editados cuando todavía existían The Beatles. Su debut fue Wonderwall music (1968), un disco difícil y casi íntegramente instrumental ya que fue la banda sonora de una película de Jow Massot. Muestra a su autor fascinado por la música india (tablas, sitares) pero sin dar la espalda a la psicodelia, el swing, el rock y el country western. Grabado entre Bombay y Londres, supone “una experiencia maravillosa”, según Nitin Sawney, ya que muestra “un corazón sin miedo”. Más difícil incluso resulta su continuidad, Electronic sound (1969), disco ferozmente experimental y con solo dos largas composiciones instrumentales de corte electrónico, en las que Harrison salta del ruidismo a la calma experimentando con un sintetizador Mini Moog que luego se oyó en el disco Abbey Road.

La consagración artística y comercial llegó con su tercer trabajo, All things must pass (1971), obra maestra imperecedera, además del primer nº 1 en solitario de un exBeatles. Ese triple vinilo sigue vivo. “Fue importante y el vehículo para las canciones que escribí en el último periodo de Beatles”, según Harrison, que llamó a Phil Spector para producirlo. El listado de músicos que colaboró -de Clapton a Ringo Starr, Phil Collins, Badfinger, Billy Preston, Delaney y Bonnie…- firmó una gran producción que incluye el mantra inolvidable de My sweet lord, pero otras gemas como What is life o If not for you, además de temas injustamente olvidados como I dig love, Art of dying o Beware of darkness. Del rock al blues, el country y la música india, canciones sobre vida, amor, muerte y espiritualidad.

Pero su disco espiritual es Living in a material world (1973), que se abre con otro nº 1, Give me love (Give me peace on earth). “Lo que necesitamos no es material, es espiritual. Otra forma de paz y felicidad”, explica su autor y lo traduce en un repertorio de sonido menos ampuloso y con gran protagonismo de la slide. Destacan baladas como The light that…, el blues Sue me, Sue you o Be here now, donde habla de la “salvación” y de tener “una vida real”. Entre invocaciones al Señor se cuelan extras como el single que editó para impulsar el concierto benéfico por Bangladesh.

AGOTAMIENTO
La caja se completa con Dark Horse- disco de 1974, con Ron Wood, ecos de Dylan, versión de Everly Brothers, soul dulce, guiños a Jaisri Khrishna, una voz rasposa y el extra de la buscada I Don’t care anymore- y Extra texture, de 1975. Lo grabó extenuado tras una gira mastodóntica, incluye a Leon Russell y aunque el propio Harrison lo olvidó y carece de brillo pop, incluye maravillas como You, This guitar (can’t keep from crying) y Ooh baby (you know that I love you), reforzadas por saxos, teclados y pianos.