lunes, 25 de junio de 2012

Close Up: Paul McCartney.

Fuente: filmeweb.net por Adelaido Martínez

No todas las personas que se dedican al negocio de la música pueden darse el lujo de llegar a los 70 años de vida y seguir actuando como si fueran jóvenes (en el buen sentido del término). Sólo un puñado de privilegiados han podido llegar y todavía dar visos de tener mucha cuerda para rato. Uno de ellos acaba de llegar a esta edad y es increíble cómo después de todo sigue siendo todo un referente entre sus admiradores. Por supuesto que estamos hablando de Sir Paul McCartney.

Nació el 18 de junio de 1942 en Liverpool, Reino Unido, con un panorama sombrío por encontrarse en medio de la Segunda Guerra Mundial (contexto en el que también nacieron John Lennon, George Harrison y Ringo Starr). Tuvo una infancia normal y era un estudiante de notas sobresalientes. Sus padres, una enfermera y un vendedor de algodón, contribuyeron a que ese periodo fuera más feliz, sin embargo, el 31 de octubre de 1956, su progenitora falleció a consecuencia de cáncer de mama.

A la edad de 14 años, su padre le compró una trompeta plateada con la idea de despertar alguna inclinación musical, sin embargo, como Paul no podía tocar y cantar al mismo tiempo, decidió cambiarla por una guitarra acústica. Su padre se impresionó con el talento de su hijo al verlo aprender al tocar el piano y la guitarra, aunque con sus complicaciones, pues recordemos que es zurdo.

El 6 de julio de 1957, Paul acudió con algunos amigos al festival de la iglesia de St. Peter’s, donde tocaba la banda The Quarrymen, comandada por John Lennon. Un amigo en común, Ivan Vaughn, los presentó. John quedó impresionado con la forma de tocar de Paul y decidió invitarlo a la banda. Esta sería la semilla que con el tiempo, y la integración posterior de George Harrison, Ringo Starr y otros integrantes que tuvieron un paso temporal, se transformaría en la agrupación que cambió el curso de la historia de la música: The Beatles.

Irónicamente, fue el mismo Paul el que se encargó de marchitar esa semilla el 10 de abril de 1970, cuando lanzó su primera producción solista “McCartney” y publicara con ella una carta en donde hacía oficial el fin del Cuarteto de Liverpool. En esa producción se incluye el que es oficialmente su primer éxito solista: la balada “Maybe I’m Amazed”. Un año después, edita el disco “Ram”, importante por la inclusión del popular sencillo “Monkberry Monn Delight” (también conocida como “El Monje”).

Otra de sus aportaciones a la música fue la creación, con su esposa Linda Eastman, y los músicos Denny Laine y Denny Seiwel del grupo Wings, cuyo primer disco fue “Wild Life” (1971) y en 1973 lanzan “Red Rose Speedway”. Pero a finales de ese año, lanzan el que es considerado el mejor álbum de esa banda en particular: “Band On The Run”, famoso por el tema del mismo nombre y el favorito de los fans de la etapa post-Beatles de Paul.

La discografía posterior de Wings se compone de “Venus And Mars” (1975), “Wings At The Speed Of Sound” (1976 –álbum en vivo-), “Wings Over America” (1976 –álbum en vivo-); “Wings Greatest” (1978 –recopilatorio-) y “Back To The Egg” (1979).

En la década de los 80 su carrera tomó caminos un tanto extraños. Por un lado, realizó los discos “McCartney II” (1980) y “Tug Of War” (1982), que incluyó la famosa canción con mensaje antiracial “Ebony And Ivory”, interpretada a dueto con Stevie Wonder. Y por el otro, colaboró en dos ocasiones con Michael Jackson. La primera fue con el tema “The Girl Is Mine” para el vendidísimo “Thriller” (1982) y pocos meses después, Jackson le regresó el favor con “Say Say Say”, del disco de Macca “Pipes Of Peace” (1983).

Sin embargo, la amistad que ambos habían cosechado se fue al demonio cuando Jackson se hizo de buena parte de los derechos del catálogo de The Beatles, cedidos por el mismo Paul. Aunque se dio cuenta del error e hizo lo posible por enmendarlo, el daño ya estaba hecho. En 2009, cuando Paul fue cuestionado sobre la muerte de Jackson, decidió no emitir comentario alguno.

La discografía de Paul siguió creciendo, con materiales como “Give My Regards To Broadstreet” (1984), “Prees To Play” (1986), “Flowers In the Dirt” (1988), su Unplugged para MTV en 1991 y en 1993 edita “Off The Ground”, que se hizo popular en México gracias al tema “Hope Of Deliverance”. Fue en ese año que realiza su primera visita a nuestro país (25 y 27 de noviembre de ese año en el Autódromo Hermanos Rodríguez).

A este material le siguió su aparición en la famosa “Anthology”, que marcó la historia de The Beatles contada por parte de la gente que vivió esa historia, entre ellos Paul, George y Ringo. Entre la realización de ese material lanzaría “Paul Is Live” (1993).

McCartney no volvería a lanzar un disco de temas inéditos tasta 1997, cuando sale a la luz “Flaming Pie”, del cual sobresale el sencillo “Young Boy”. 1998 sería un año difícil por la muerte de su compañera de vida, Linda, a causa del cáncer, la misma enfermedad que le arrebató a su madre. Paul se sobrepuso a la pena con la convicción de que sería la mujer de su vida y siguió adelante.

Editó el disco de cóvers (y una que otra canción de su autoría) “Run Devil Run” (1999) y podemos decir que su discografía solista cierra, hasta el momento, con “Driving Rain” (2001), “Chaos And Creation in The Backyard” (2005), “Memory Almost Full (2007) y “Kisses On The Bottom” (2012).

Pero su talento musical no ha quedado ahí. Recordemos que su primer trabajo solista como tal fue la banda sonora de la cinta “The Family Way” en 1967. Y a partir de los 90 le nació un amor por la música clásica, bajo la cual ha editado las siguientes producciones: “Liverpool Oratorio” (1991), “Standing Stone” (1997), “Working Classical” (1999) y “Ecce Cor Meum” (2006).

También ha lanzado álbumes con un proyecto llamado The Fireman, especializado en música ambiental: “Strawberries Oceans Ships Forest” (1993), “Rushes” (1998) y “Electric Arguments” (2008), y en el 2000 se unió a la banda Super Furry Animals para lanzar “Liverpool Sound Collage”.

McCartney también ha hecho contribuciones importantes en cuanto a temas para el cine se refiere. Además de las cinco películas que hicieran los Beatles, podemos decir que las canciones de McCartney que han brillado en la pantalla grande son: “Live And Let Die”, para la película homónima de James Bond; “Vanilla Sky”, para la cinta del 2000 que protagonizaron Tom Cruise, Cameron Diaz y Penélope Cruz; “No More Lonely Nights”, de la cinta que acompañó al álbum “Give My Regards To Broadstreet” (1985) y recientemente “(I Want To)Come Home”, de la cinta “Todos están bien” (2009), en la que actuaron Robert DeNiro, Drew Barrymore, Kate Beckinsale y Sam Rockwell, amén de todas aquellas en las que se han usado los temas de The Beatles.

Esto es en cuanto a nivel profesional, pero también se sabe que McCartney es un destacado activista social, adoptó la lucha de la fallecida Linda con respecto a los derechos de los animales, se convirtió en vegetariano y recientemente ha declarado que deberíamos consumir menos carne para revertir los efectos del calentamiento global. Asimismo, ha participado en festivales humanitarios como Live 8 en 2005 y ha realizado cenas para concientizar sobre la existencia de las minas terrestres.

A México ha vuelto en diversas ocasiones. En 2002 se presentó en el Palacio de los Deportes los días 2,3 y 5 de noviembre; el 27 7 28 de mayo de 2010 hizo lo propio en el Foro Sol y recordemos que justo el mes pasado estuvo en estas tierras. Por primera vez en Guadalajara, el 6 de mayo, el 8 del mismo mes en el Estadio Azteca y el día 10 en el Zócalo capitalino.

Paul siempre ha manifestado su cariño al público que siempre se entrega en cada presentación, pero en esta ocasión, escribió en su sitio web que su show en la Plaza de la Constitución de la ciudad de México fue como “revivir la Beatlemanía”… aunque tristemente se ha comentado que esa fue la última gira que realizaría en territorio latinoamericano.

Hoy, Paul McCartney tiene 70 años de edad; está casado con Nancy Shevell, después de un segundo matrimonio fallido con Heather Mills, que duró más de cuatro años y que por poco le cuesta su fortuna; cuenta con la canción más covereada de la historia de la música (el clásico de The Beatles “Yesterday”); fue condecorado como Caballero por la Reina Isabel en 1997 y ya es parte de la historia de la humanidad. Lo bueno de todo es que el retiro, aún no está en sus planes. Aunque un poco tarde… ¡Felices 70, Sir Paul!