martes, 15 de mayo de 2012

El escape de Paul McCartney.

Fuente: proceso.com.mx

 En el cuaderno oficial de la gira de Paul McCartney, On The Run, de este año, hallamos una entrevista con el sexagenario exBeatle, cuyos fragmentos hemos escogido y traducido para nuestros lectores.

–Realizando las extensas giras de 2010 y 2011, ¿pensó en darse algún discurso?

–Yo definitivamente adoro tocar para
los fans. Es muy emocionante y la retroalimentación resulta siempre bastante cálida. Es algo que yo, la banda y mi equipo ama hacer y, así pues, es genial salir de gira.

“Yo me daré un descanso al terminar el año porque he estado escribiendo la música para un ballet, entonces necesito algo de tiempo para involucrarme en ello. Me gusta andar de gira y consigo descansar lo suficiente de todas formas.”

¿Qué hay de diferente en esta gira actual?

–Siempre hay algo diferente cada vez que salimos. Nosotros tocaremos algunas canciones que hemos interpretado recientemente. Tendremos ciertos elementos novedosos en el aspecto visual del espectáculo. Siempre debemos mantener algunos números dentro pues sin ellos no sería lo mismo.

Recientemente tocó en estadios masivos y shows al aire libre, pero también en el pequeño 100 Club de Londres. ¿Qué prefiere más, y si cree usted que hay diferencia entre ambos conciertos?

–Me gustan las dos cosas, tanto los estadios grandes como los pequeños clubes ¡que son más íntimos y donde es más fácil ver el blanco de los ojos!

“Me gustan ambos extremos del espectro de igual manera. Siempre he disfrutado los clubes pequeños, pero también existe una cierta emoción en los lugares grandes.”

La iPad hoy por hoy se está convirtiendo en un instrumento más popular y un vehículo musical. ¿Veremos alguna vez a Paul McCartney con una iPad en escena?

–Lo dudo. Somos completamente una banda para tocar en vivo. Yo uso mi iPad principalmente para dibujar.

¿Cuál es el mejor concierto en vivo que ha visto en años recientes, y si cree usted que esos otros shows lo hacen sentirse más competitivo?

–Yo no diría más competitivo, pero sí que checo más lo que ellos hacen, con una visión de mejorar la próxima gira que haga. Sin ser demasiado inmodesto, tiendo a ver los shows y pensar: “¡Bueno, nosotros rocanroleamos bastante bien!”

“Recién vi a un bonche de gente que me gusta. Vi a Kings of Leon en Coachella y pienso que estuvieron bastante cool. Ahí vi a Afro Jack. Pasamos un rato muy fonqui con él. No es algo que yo estuviese buscando, pero es bueno bailar con él. Acabo de ver a Brian Ferry (de Roxy Music) en la boda de Kate Moss y también estuvo bueno.”

Se ha comentado mucho en chats de que usted no bebe agua durante el show. ¿No le da sed?

–No, de hecho no la bebo. Es algo que tiene que ver con el pasado. ¿Se imagina a Elvis frenándose a mitad del show? ¿O a Los Beatles? La escuela de donde venimos es justamente así: subir, tocar y retirarnos.

Pero ellos no tocaban por horas…

–Es verdad, pero la regla se quedó en mi cabeza.

¿Cuál es el letrero más loco que te han mostrado (en concierto)?

–Ha habido muchos. Quizá “Firma en mis nalgas”, ¡lo cual resultó interesante y naturalmente me negué! Bueno, ¡de hecho pedí verlas primero! Ha habido tantos letreros que prefiero no mencionarlos.

–¿Qué hace durante el día del concierto?

–Normalmente voy en pos de un poco de recreación antes del show. Luego, tenemos la prueba de sonido, que es como un pequeño mini show en sí mismo, pues, aún, cuando estamos checando instrumentos, no hacemos las mismas canciones que interpretamos en el show.

“Después me quedo conviviendo en el camerino tras el escenario y hago cosas que la gente me pide que gana, como entrevistas, checar esto o aquello… Me reúno con ciertas personas, dignatarios y gente que desea haga obras de caridad.

“…Descansos, meditación y prepararme es lo que siempre hago estando a una hora para subir al escenario.”

¿Cómo se quita la cuerda después del espectáculo?

–Bien, normalmente es la primera oportunidad durante el día cuando tengo que comer y beber algo.

“A menudo nosotros comemos con amigos o en una fiestecita. Es una buena forma para quitarle la cuerda del show. Hay tantas personas en las giras que son buenos amigos y demás socios del show; así tenemos oportunidad de charlar y quitarnos la cuerda.”

–Las críticas a sus conciertos recientes han sido muy buenas, ¿no le crea esto cierta presión extra?

–No, son una buena onda. Si esas críticas fueran adversas entonces sí que me sentiría presionado. Yo en verdad no siento que deba sobrepasar lo hecho anteriormente. Yo sólo siento que mientras tenga un show en el cual yo y mi banda y el equipo de la gira lo disfrutemos, eso mantendrá la emoción punzando en nosotros y estaremos felices.

–¿Cuál sería la guitarra de su preferencia que toca en el show?

–Supongo que mis dos instrumentos preferidos serían mi vieja guitarra eléctrica Epiphone Casino que toqué en “Paperback Writer” y en “Taxman”, pues es el instrumento que adoro.

“Está igualmente mi (bajo) Hofner, el cual es un buen camarada mío.”

–¿No le preocupa que se deterioren?

–No, quizá le preocupe eso a una compañía aseguradora. Para mí sólo es una guitarra que compré por 30 libras esterlinas.

–Usted ha tocado con algunos de los mejores músicos del mundo. ¿Habría algunos a quienes le gustaría invitar, para tocar ciertas canciones?

–John Lennon, George Harrison y Ringo Star.