viernes, 20 de julio de 2012

La cara oculta del rock: Los Beatles y el viaje alucinógeno de Lucy.

Fuente: efememe.com por Héctor Sánchez

Los Beatles volvieron a revolucionar el mundo de la música con la publicación de álbum “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (1967). Los cuatro de
Liverpool experimentaron con la psicodelia y el LSD a partes iguales y esto hizo que los más avispados encontraran un mensaje camuflado en el título de la canción ‘Lucy in the sky with diamonds’.

Si existe un disco que lo cambió todo, este es “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. El álbum, publicado en 1967, no solo supuso un antes y un después para la carrera de los Beatles, sino para la historia de la música en general.

Si Brian Wilson se había servido de “Rubber soul” (1965) para crear “Pet sounds” (1966), ahora eran los Beatles quienes miraban de reojo a los Beach Boys para superar el magnífico trabajo del grupo californiano. Los cuatro de Liverpool habían abandonado para siempre las intensas y multitudinarias giras en las que apenas se podían escuchar a ellos mismos y querían reinventarse.

Así que se dejaron bigote, se vistieron con unos coloridos uniformes  y crearon una especie de “alter ego”: la Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta. Mucho se ha debatido sobre si este disco se puede considerar o no un álbum conceptual; aunque todas las canciones están enlazadas, no existe un hilo conductor como tal.

De lo que no hay duda es de las ganas que los Beatles tenían de experimentar en este trabajo: un cóctel compuesto por diferentes tipos de música, distintos instrumentos y varios efectos de sonido, todo ello mezclado con sustancias alucinógenas.

La influencia de la droga en la carrera de los Beatles y el hecho de que reconocieran consumirla hizo que los más perspicaces encontraran un mensaje encriptado en el título de uno de los temas del “Sgt. Pepper’s”. La canción era la hipnótica ‘Lucy in the sky with diamonds’ y su mensaje oculto: “LSD”.

Bastaba con comprobar cómo las iniciales de las tres palabras principales del título formaban el acrónimo del ácido lisérgico. Cuando el boca a oído hizo el resto, a los músicos no les quedó más remedio que desmentir la relación entre el título y el ácido una y otra vez. “Lo juro por Dios o por Mao o por quien quiera”, insistió John Lennon. “No caí en la sigla LSD”.

Según John, el origen del nombre de la canción fue más sencillo e inocente: “La verdad es ésta: mi hijo volvió a casa con un dibujo de una mujer muy rara que volaba por el cielo. Le pregunté qué era y me dijo que era ‘Lucy en el cielo con diamantes’, y yo pensé: ‘Qué bonito’. Inmediatamente escribí una canción sobre ella.

Y después de que hubieran publicado el álbum, alguien se dio cuenta de lo del LSD. Yo no tenía ni idea, y naturalmente lo primero que hice fue repasar todas las canciones para ver qué decían las letras. Ninguna decía nada. No era sobre eso”. Cynthia, la mujer de Lennon por entonces, también apoyó esta versión: “Recuerdo a Julian llegando de la escuela (con el dibujo) y enseñándoselo a su papá, que estaba sentado… Era un sencillo dibujo, hecho por un niño, de una niña pequeña en el cielo con estrellas. Era el habitual dibujo con una casa, árboles y estrellas, y la niña era Lucy, una niña de su escuela”.

Por si todavía son necesarias las confesiones de otros testigos para corroborar esta historia, el amigo de John y miembro de los Quarrymen, Pete Shotton, también confirmó la misma versión: “Resulta que yo también estaba allí el día que Julian llegó a casa del colegio con un dibujo al pastel en el que aparecía el rostro de su compañera de clase Lucy con un explosivo fondo de estrellas multicolores.

Realmente impresionado por la obra de su hijo, Lennon le preguntó cómo lo había titulado. ‘Es Lucy en el cielo con diamantes’, contestó Julian. Aunque, por supuesto, John tomaba grandes cantidades de ácido cuando compuso ‘Lucy in the sky with diamonds’, el juego de palabras fue pura coincidencia”.

Hasta Ringo Starr aseguró que estaba presente en el escenario: “’Lucy in the sky with diamonds’ y todo el follón que armó fue una auténtica locura. Yo estaba con John cuando Julian entró con aquel dibujo que había hecho, los típicos cuatro garabatos de crío, y John (haciendo de papá) preguntó qué era y Julian dijo: ‘Es Lucy en el cielo con diamantes’. Y John se puso manos a la obra”. El último en declarar y confirmar los hechos solo podía ser el principal involucrado, Julian Lennon: “No sé por qué lo llamé así ni porqué estaba separado de mis otros dibujos, pero obviamente a esa edad sentía afecto hacia Lucy.

Solía enseñarle a papá todo lo que hacía en la escuela y de este surgió la idea de hacer una canción sobre ‘Lucy in the sky with diamonds’”. Todos de acuerdo. El dibujo que Julian hizo cuando casi tenía cuatro años de su compañera Lucy O’Donnell sirvió de fuente de inspiración para el título de la canción. Entonces si en esta rueda de testigos todos declaran lo mismo, ¿por qué no creerles?

Aunque Paul McCartney no se encontraba en el escenario, también reconoció la importancia del dibujo en la canción: “Fui a casa de John y tenía un dibujo que Julian había hecho en la escuela con el título ‘Lucy in the sky with diamonds’ encima. Luego subimos a su sala de música y escribimos la canción, intercambiando sugerencias psicodélicas mientras trabajábamos. Recuerdo que lo de las flores de celofán y los taxis de periódico fueron ideas mías, y John respondió a ellas con los ojos caleidoscópicos y las corbatas de espejo.

No caímos en que las iniciales formaban la sigla LSD hasta que nos lo hicieron ver más tarde…, y a esas alturas la gente ya no nos creyó”. Claro, con una surrealista y psicodélica letra que parecía estar sacada de un viaje alucinógeno, ¿qué iban a pensar los oyentes? “La gente venía y decía, con un guiño de complicidad: ‘Ya lo he pescado, ¿eh? L-S-D’, y era cuando todos los periódicos hablaban del LSD, pero nosotros nunca le dimos ese sentido… La compusimos pensando en ‘Alicia en el País de las Maravillas’, aseguró Paul.

El clásico de Lewis Carroll de 1865 era uno de los libros de cabecera de John y según Lennon, un capítulo de la segunda parte, “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí” (1871) fue la base de la letra: “Era Alicia en el bote. Compra un huevo y el huevo se convierte en Humpty Dumpty. La dependienta se convierte en una oveja, y un instante después están remando en un bote nadie sabe adónde, y yo estaba visualizando todo eso. También estaba la imagen de la mujer que algún día vendría a salvarme, esa chica con los ojos caleidoscópicos que llegaría del cielo”.

Sin embargo, a pesar del dibujo de Julian y a pesar de la inspiración de “Alicia en el País de las Maravillas”, finalmente Paul McCartney acabó reconociendo la influencia de los alucinógenos en esta canción: “Cuando hablábamos de ‘flores de celofán’ y ‘ojos de caleidoscopio’ y de ‘transportarnos a las alturas’, hablábamos de las experiencias con la droga, sin duda”. Al final no había droga oculta en el título, pero algo había.