viernes, 6 de julio de 2012

Paul Mc Cartney y "Ram": días felices junto a Linda.

Fuente: mdzol.com

En estos días se reeditó Ram, el segundo disco de McCartney después de la separación de los Beatles. Ese disco plasmó en canciones un momento muy especial de la vida de Paul, y es una excelente
excusa para hablar un poco de aquellos años.

En el corazón del campo

En una larga entrevista de 1971 a la revista Life, Paul McCartney le contó a su público -y al mundo- que existía una vida después de los Beatles, y que ésta podía ser feliz. Para entonces, ya estaba casado con Linda, con quién tendría tres hijos, formaría los Wings, y junto a quien permanecería hasta su muerte, en 1998. En la entrevista, Paul pintó un retrato de una vida tranquila, de disfrutes cotidianos, alejada de la locura de la Beatlemanía. "Tratamos de no organizar nuestras vidas demasiado. Hace poco estábamos en Escocia, y decidimos hacer un viaje a las Islas Shetland. Nos apilamos en el Land Rover con los dos niños, nuestro pastor inglés Martha, un montón de cosas en el baúl y la palangana de Mary en el techo".
 




Para verlo: ‘Life In Photographs’

Esa frase de Paul muestra, decíamos, una vida bucólica y familiar en la estancia que los McCartney tenían en Escocia. Además de Ram, hay un documento clave para entender estos años intimistas de una de las personas más famosas del mundo: el exquisito Life in Photographs, editado hace exactamente un año por la gran editorial Taschen.
El libro es una recopilación de fotografías de Linda McCartney, que desde su lente virtuoso y su lazo afectivo, retrató a un Paul íntimo, viviendo esta vida agreste con sus hijos (entre los que está una pequeña Stella, hoy diseñadora de renombre mundial). Además de otras series de fotos, de los Beatles (en sus últimos años), Hendrix, los Stones y otras leyendas de la música.
 


Para oirlo: ‘Ram’
En Ram Paul y Linda plasmaron, desde la música, la misma pintura. El primer disco de Paul después de la separación de los Beatles, McCartney (1970), había sido un trabajo compuesto de cintas esbozadas, grabadas de forma muy casera. Ram, en cambio, recibió un tratamiento de estudio mucho más pulido, pero transmite un feeling de despreocupación, espontaneidad y calidez hogareña que es imposible no vincular a la vida de Paul por esos años.

Las letras, en muchos casos, hablan de cuestiones cotidianas (sexo marital en "Eat at Home", pies olorosos en "Smile Away"), lo que despertó la sorna de muchos críticos de la época. Pero hoy, sumadas a los arreglos simples pero originales, las armonías vocales beachboyescas y las melodías inmediatas (tan McCartney), lo podemos ver con otros ojos. Esos componentes suenan demasiado conocidos… sino, pregúntenles a Animal Collective, a Sufjan Stevens, a los Shins o a Of Montreal. Es que, para algunos, se trata del primer disco de indie pop de la historia: modesto, desvergonzado, sincero y feliz. Como Paul en esos años.




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