miércoles, 30 de julio de 2014

"La felicidad es una tribu colombiana", según el hijo de John Lennon.

Fuente: pulzo.com
Aunque no vivió muchos años con el difunto beatle, en su infancia dibujó una imagen que se convertiría en la inspiración para la clásica canción "Lucy in the sky with diamonds"; de hecho, según la historia que
cuenta en su página web, la primera versión de "Hey Jude" se titulaba "Hey Jules" en su honor, pero el nombre cambió por preferencias fonéticas.

Lennon no sólo es conocido por su apellido. Es compositor y productor musical, como era de esperarse... pero desde el año 2010 descubrió su pasión por la fotografía y una vena filantrópica que lo ha llevado a liderar causas humanitarias y ambientales, desde su fundación White Feather.

Pues bien, fue precisamente su vena altruista la que lo trajo al país. Estuvo en Santa Marta, luego en la Sierra Nevada visitando a los Kogui, con quienes vivió "unos de los días más felices de su vida", según una reciente nota que publicó en su muro de Facebook:

El pasado mes de marzo, la revista Smashing Interviews Magazine publicó una entrevista donde el artista contó su mágica e inolvidable experiencia en Colombia. La narración fue la respuesta a la pregunta "¿cuándo es usted más feliz?". Esto fue lo que contestó (y no descartamos que haya una experiencia alucinógena de por medio, ¿eh?):




"Lo más feliz que me he sentido fue este fin de semana, cuando estuve en Colombia con una tribu indígena. Después de estar todo el día arriba en las montañas, en la parte de atrás de un jeep, bajamos a la playa a este hotel tipo cabaña. El atardecer se aproximaba. No había computadoras ni servicio telefónico, nada. Tuve la posibilidad de sentarme en la playa con algunos de la tribu que viajaban con nosotros. Literalmente, nos sentamos en silencio por 3 horas, observando el sol caer, mirando las estrellas, sin tecnología, sólo viendo los rostros de la gente sonriendo feliz y viviendo la paz de esa sensación. No había un propósito compulsivo ni comunicaciones."

El artista además añadió: "Esa fue quizás la primera vez que me he sentado a hacer algo así, en años. No miento. Han pasado 2 años desde que tuve el último descanso de todo el trabajo que he estado haciendo. Pero ahí, en ese momento, me sentí absolutamente feliz y en paz. Sentí que estaba haciendo un buen trabajo, ayudando a la gente, sacando unas cuantas buenas fotografías, pudiendo respirar. Después de eso,

cuando pude utilizar el teléfono,
llamé a mi mamá y a mis amigos más íntimos y les dije que los amaba. Ese fue, probablemente, el momento más feliz que he tenido en los últimos años."

"Adiós, Santa Marta... Gracias Colombia por tu hospitalidad... fue una experiencia especial y transformadora... por último, pero de ninguna manera de menor importancia, gracias a la gente KOGUI... ustedes tienen una cultura asombrosa, una a la que todos podemos aprender a apreciar".