viernes, 9 de marzo de 2012

Ringo Starr – 2012.

Fuente: crazyminds


A la hora de hablar del señor Ringo Starr uno tiene que elegir bien sus palabras. Nos encontramos ante ese tipo de artistas que han obtenido el calificativo de leyenda. Su pasado como miembro de The Beatles hace que allá por donde pase o por todo aquello que haga será respetado. No hay que olvidar que el cuarteto de Liverpool cuenta con la proeza de haber tenido más números 1 que ninguna otra banda.


Por esta y más razones voy a intentar ser lo mas delicado posible. Sin embargo, por muy importante que sea como artista no puedo acongojarme por ello y terminar alabando todos sus proyectos. En este caso, estamos antes su nuevo trabajo titulado simplemente 2012. A primera vista puede resultar poco atractivo, pero en ocasiones lo simple llega más que lo complejo. Una vez le das al play uno se sorprende de lo que escucha y lo que antaño escuchó del mismo artista.

Es común que aquellos que llevan décadas en el mundo de la música se den el capricho de experimentar o de hacer aquello que realmente les apasiona. Lo hemos podido ver en bandas como The Rolling Stones, Led Zeppelin…y una larga lista de nombres los cuales a redefinido su estilo en más de una ocasión. Tienen todo el derecho del mundo para hacer lo que quieran porque ya han llegado a lo más alto. Lo que pasa es que en la mayoría de casos yo me quedo con su época de esplendor.

Tras devorar el disco de una tacada me cuesta encasillarlo en un género determinado. Pinceladas de pop, rock, reggae…un popurrí que recuerda a ese estilo ochentero de grupos como Genesis o a su propio ex compañero George Harrison. Me parece un acierto que mantenga su esencia o parte de ella y que no se deje seducir por nuevos estilos que están convirtiendo a artistas clásicos en objetos de burla.

Centrándome en el contenido de su último trabajo, poco que decir. Nueve canciones interesantes pero que no logran engancharme del todo. Después de escucharlo unas cuantas veces para exprimirlo al máximo no puedo decir que estemos ante una joya. Muchos en estos momentos estaréis tallando una cruz en la cual crucificarme. Todos mis respetos para aquellos fans incondicionales, pero en mi defensa diré que no siempre nuestros ídolos están a la altura. Me he llevado más de un chasco con trabajos esperadísimos de mis artistas preferidos.

De quedarme con lo bueno del disco destacaría temas como Slow Down o Wonderful. Al resto de canciones no termino de pillarlas el gusto. La mezcla de tantos estilos y el sonido nostálgico no me llegan a convencer. Soy consciente que estamos ante el nuevo trabajo de Ringo Starr, uno de los grandes. Pero juzgándolo solamente por su ultimo disco no puedo decir nada mejor. Espero no ofender a sus fans ni aquellos a los que este trabajo les ha parecido exquisito.